Derrota de Colombia y los EEUU, en Río y la OEA

La Organización de Estados Americanos (OEA) por medio de la resolución de su Vigésima Quinta Reunión de Cancilleres rechazó la violación de la soberanía ecuatoriana perpetrada por militares colombianos el pasado primero de marzo. La resolución demanda la necesidad de respetar la soberanía territorial consagrada de manera irrestricta por la Carta del organismo continental, y la necesidad de resolver los conflictos de manera pacífica, sin el uso o amenaza del uso de a fuerza. Si bien se manifiesta el compromiso de combatir las amenazas a la seguridad de todos sus Estados, en ningún momento se hace mención a la guerra contra el terrorismo como argumento válido.

Esta resolución no contó con el acuerdo pleno de Estados Unidos quien siempre manifestó reservas invocando las cartas de la OEA y de la ONU en lo que respecta a la legítima defensa, valoración que se corresponde con su postulado de “guerra preventiva” bajo la cual invadió Afganistán e Irak. Finalmente tales criterios quedaron absolutamente solos frente a la comunidad latinoamericana y caribeña, imponiéndose la doctrina hemisférica de defensa de la soberanía.

El acuerdo de la OEA, logrado casi por consenso, fue posible sobre la base de la declaración aprobada por la reunión cumbre del Grupo de Río, realizada el pasado 7 de marzo, en la capital de República Dominicana. Vale destacar que en esa ocasión la construcción del consenso fue más rápida y sencilla, puesto que Estados Unidos no forma parte de la organización. En esta ocasión la delegación estadounidense ante la OEA estuvo liderada por el subsecretario de Estados Unidos, John Negroponte, y su asistente Thomas Shannon, quienes estaban resueltos a ejercer una fuerte presión sobre Ecuador para que desistiera en sus reclamos.

Tras concluir la reunión la canciller ecuatoriana, María Isabel Salvador, destacó que esta fue una victoria de la diplomacia de su país pues recibió el respaldo de la casi totalidad de países miembros de la OEA, pero manifestó que mientras no cese la campaña mediática de desinformación de Colombia contra Ecuador las relaciones no se normalizaran.

Las mentiras del gobierno de Colombia

En la sesión de cancilleres de la OEA se repartió una foto publicada por El Tiempo que pretendía vincular al Ministro Gustavo Larrea con “Raúl Reyes”, lo cual generó malestar entre los asistentes. La foto hace parte de la información hallada en los supuestos computadores de “Reyes”. Finalmente se confirmó que el personaje de la foto con 'Reyes' no era Gustavo Larrea, sino que se trataba del dirigente comunista argentino Patricio Etchegaray. ''Esto no es más que una patraña mediática colombiana para desprestigiar al gobierno nacional de Ecuador'', dijo el embajador de ese país Efrén A. Cocíos.

Lo anterior se suma a una cadena de mentiras e irregularidades del gobierno colombiano desde que llevó a cabo la masacre del primero de marzo en el territorio ecuatoriano. En un primer momento el gobierno colombiano afirmó que violó el territorio ecuatoriano en medio de una persecución a una columna guerrillera. Se vino a saber después que el bombardeo que dio muerte a más de veinte personas se realizó mientras los abatidos dormían. Otro hecho que desvirtúa la versión de la persecución en caliente, resulta de saber que el único soldado colombiano muerto en el bombardeo en Ecuador murió por un accidente durante la operación al caerle un árbol encima, y no en enfrentamiento con los rebeldes.

Otro grave agravante que complica al Estado Colombiano por su ilegal acción militar en coordinación con los EEUU, es que aparte de los tres ciudadanos mexicanos muertos en el bombardeo, resulta muy probable que el cadáver que en un principio los militares colombianos presentaron como el guerrillero “Julián Conrado”, se trate del ciudadano ecuatoriano Franklin Aisalia. En referencia a esto, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, aseguró que “eso sería extremadamente grave, sumamente grave, el problema con Colombia se extendería porque entonces se trataría del asesinato de un ecuatoriano en suelo del Ecuador por fuerzas extranjeras”. Lo anterior sin contar el malestar en el gobierno ecuatoriano ante la evidencia de que en la ilegal acción participaron activamente fuerzas militares estadounidenses.

Por : Comunicaciones ASC