ECUADOR DECIDE
Quito 11 de junio de 2010
Sr Economista
RAFAEL CORREA DELGADO
PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DEL ECUADOR
En su despacho
En el transcurso de estos últimos años nos hemos pronunciado en contra del descalificado proceso de negociaciones que ha promovido la Unión Europea, primero como Acuerdo de Asociación, luego como Acuerdo Multipartes y, ahora, como Tratado Bilateral, en su afán de imponer a nuestros países un ambicioso Tratado de Libre Comercio, sin que, para ello, haya importado herir de muerte a la Comunidad Andina de Naciones, contravenir el llamado de su propio parlamento de negociar un AdA de Bloque a Bloque y descartar, luego, los pilares de Diálogo Político y Cooperación, revelando su real pretensión de firmar un simple y duro TLC, como ya lo reconociera el Comisario Mandelson en la Cumbre de Presidentes de ALC-UE de Lima Mayo-2008 cuando afirmó que el pilar comercial del Acuerdo de Asociación era, esencialmente, un Tratado de Libre Comercio y que no aceptarían propuestas por fuera de ese marco, agregando “que quien insistiera en esas propuestas se vería excluido de las negociaciones”.
Las organizaciones sociales hemos aclarado, permanentemente, que no nos oponemos al intercambio comercial con otras naciones del mundo, sobre la base de celebrar convenios y acuerdos justos, equitativos y solidarios en la perspectiva de mejorar el nivel de vida de los pueblos sin afectar al medio ambiente y armonía con la naturaleza. Que nos oponemos al formato de Los Tratados de Libre Comercio por tratarse de tratados que van mucho más allá de lo estrictamente comercial y constituyen una verdadera avanzada neoliberal y recolonizadora que nos imponen un modelo de exportación de productos primarios, de extracción de recursos naturales y de consumo de sus productos industrializados y modo de vida consumista, que atentan contra la soberanía nacional, que no consideran las grandes asimetrías existentes entre nuestro país y los de la Unión Europea, que en definitiva son instrumentos de las grandes multinacionales europeas que subordinan a los países pobres para la conquista de mercados y materias primas.
En su debida oportunidad apoyamos la decisión presidencial de retirarse de las negociaciones a partir de la V Ronda de Lima considerando que la agresiva propuesta comercial europea plantea exigencias “OMC plus”, que las pretensiones comerciales de la UE violentan en muchos aspectos la norma constitucional, y que jamás ha demostrado interés en negociar acuerdos por fuera de la lógica de los TLCs.
Frente a la iniciativa gubernamental de proponer a la UE un Acuerdo Comercial para el Desarrollo, hemos manifestado que debemos, en un proceso de participación ciudadana, dotar de contenidos a esta iniciativa sobre la base de la Propuesta de Integración entre los Pueblos para el Buen Vivir que las organizaciones sociales nos encontramos construyendo como estrategia para la integración del Ecuador con todos los pueblos del mundo.
A pesar de que la posición oficial de no estar dispuestos a la firma de un Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea ha sido clara y contundente, es evidente, analizando las declaraciones de los portavoces de los sectores económicos vinculados a los intereses de las multinacionales europeas y de ciertos funcionarios públicos, que van a intentar negociar un TLC bajo la estrategia de aceptar, supuestamente, el mandato popular y presidencial de no negociar un TLC, admitir, fingidamente, la iniciativa del comercio para el desarrollo e insistir con los contenidos y el formato de un TLC sin que les importe el nombre que se le de al acuerdo o tratado.
A este respecto es elocuente la declaración del señor José Luís Martínez Parda, encargado de Negocios de la UE en Ecuador, cuando manifestó que a pesar de que para el Ecuador el nombre del convenio es importante, lo fundamental es que se cumpla con lo establecido por la Organización Mundial de Comercio. Es evidente que para todos los ecuatorianos y ecuatorianas, el nombre del convenio no es lo más importante, sino sus contenidos.
En este contexto, creemos imprescindible tomar en cuenta las siguientes consideraciones:
1. Conformar un nuevo equipo de negociación y concluir con la elaboración del los contenidos del Acuerdo Comercial para el Desarrollo
2. Dar continuidad al proceso de participación de las organizaciones sociales en la elaboración de alternativas para el comercio y la integración
3. Impulsar la reflexión y el debate nacional sobre las políticas comerciales y la integración
4. Incluir la participación de representantes de las organizaciones sociales en las negociaciones
5. Transparentar la información sobre cada uno de los temas propuestos en las negociaciones
6. Exigir, como parte de la negociación, un apropiado tratamiento migratorio a nuestros compatriotas y la reconsideración de la infame Directiva de Retorno
7. Incluir el apoyo a la Iniciativa Yasuní-ITT y la correspondiente compensación por la contaminación evitada al dejar el crudo en tierra
8. Que los pilares de Diálogo Político y Cooperación sean vinculantes con el Acuerdo Comercial para el Desarrollo
9. Efectiva transferencia de tecnología para la industria nacional, especialmente para la pequeña y mediana industria
10. Preferencias arancelarias para la entrada de productos ecuatorianos a Europa similar al ATPDA
11. Respeto absoluto al Mandato Constitucional
CON LA CONSTITUCIÓN EN LA MANO PARAREMOS
EL TLC DE LA UNIÓN EUROPEA
Atentamente,
Paulina Muñoz Samaniego
VOCERA ECUADOR DECIDE
C.C Eco. Galo Borja
VICEMINISTRO DE COMERCIO EXTERIOR
Eco. Jorge Acosta
SUBSECRETARIO DE COMERCIO EXTERIOR
Dr. Kinto Lucas

