Jefes de gobierno del TLCAN se reúnen en Estados Unidos

21-04-2008
Nueva Orleans. Los presidentes de Estados Unidos y México, así como el primer ministro canadiense, abren este lunes en Nueva Orleans (sur) la cuarta cumbre norteamericana, en la que deben salir en defensa de acuerdos de libre comercio criticados por los candidatos demócratas a la Casa Blanca.

El presidente estadunidense George W. Bush, su par mexicano Felipe Calderón y el jefe del Gobierno canadiense, Stephen Harper, van a poner de relieve durante los dos días de la cumbre los beneficios del criticado Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), coincidieron fuentes de los tres países.

En los últimos días, la Casa Blanca reiteró varias veces que el comercio trilateral está rozando el billón de dólares anuales, al avanzar al ritmo de dos mil 500 millones diarios, al tiempo que recordó que Canadá es el primer socio comercial de Estados Unidos y México el tercero.

En febrero, los precandidatos Barack Obama y Hillary Clinton prometieron renegociar el TLCAN, que entró en vigencia el 1 de enero de 1994 bajo la presidencia del demócrata Bill Clinton, si ganan las elecciones del 4 de noviembre.

El acuerdo también tiene sus adversarios en los otros dos países. En México, por ejemplo, el pasado 1 de enero cuando se eliminaron los aranceles a más de mil productos agrícolas, campesinos se movilizaron en distintas partes de para exigir la revisión del acuerdo.

Además del TLCAN, la cumbre debería permitir a Bush lanzar un nuevo llamado al Congreso para que apruebe cuanto antes el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia, que la mayoría demócrata mantiene bloqueado.

Antes de abrir la cumbre, Bush y Calderón inaugurarán el nuevo consulado mexicano en la ciudad, cuyas puertas se abrirán para atender a la creciente población mexicana en Luisiana, que aumentó un 55 por ciento en los dos últimos años y pasó a 83 mil por la llegada masiva de obreros para trabajar en su reconstrucción, luego del paso del huracán Katrina.

Al margen del TLCAN, los tres dirigentes tendrán sobre la mesa varios temas de conversación como los derechos de propiedad intelectual, el comercio seguro a través de las fronteras, una mayor coordinación para la construcción de infraestructuras, aunque el tema de la inmigración también podría surgir.

El sector más conservador del Partido Republicano bloqueó en los últimos dos años sendos proyectos de reforma migratoria que habrían abierto la puerta a la regularización de los estimados 12 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos actualmente, de los que cerca de la mitad son mexicanos.

En cambio, Estados Unidos aprobó hace año y medio la construcción de un muro en la tercera parte de su frontera con México (cerca de mil 200 kilómetros) para frenar la entrada de inmigrantes ilegales, causando una enérgica condena del gobierno mexicano.

Bush y Calderón también podrían hablar de la Iniciativa Mérida, cuya meta es luchar contra el narcotráfico en México y Centroamérica, que incluye una ayuda por mil 400 millones de dólares que el Congreso estadunidense todavía debe aprobar en varias partes.

Tomado de:La Jornada