Cumbre de los Pueblos responde a la agenda de los "3 amigos

22-04-2008CUMBRE DE LOS PUEBLOS DE NUEVA ORLEANS- Comunicado de Prensa
Abierto para los empresarios, inaccesible para los pueblos

Los "3 amigos" de Norteamérica demostraron una vez más que ignorarán la creciente demanda de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y que continuarán empujando a nuestros países en la misma dirección a través de la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN). Paralelamente a esta cuarta cumbre presidencial, llevada a cabo en la más absoluta privacía, se llevó a cabo una Cumbre de los Pueblos para construir conocimiento y un mejor entendimiento sobre los impactos que estas discusiones tienen en nuestra vida cotidiana.

Más de 30 organizaciones y redes nacionales e internacionales llevamos a cabo esta Cumbre de los Pueblos en la ciudad de Nueva Orleáns del 20 al 22 de abril, como parte de nuestra respuesta a la expansión del TLCAN. Participaron grupos de Nueva Orleáns, otros estados de Estados Unidos, México, Canadá y Québec.

El proceso de construcción de la ASPAN es claramente controlado por el
Consejo de Competitividad de América del Norte (NACC, por sus siglas en
inglés), el cual está conformado por 30 corporaciones transnacionales de los tres países. El presidente Calderón confirmó esta aseveración al declarar que "esta mañana los líderes empresariales nos dieron una agenda específica
a seguir" y que "nosotros estamos aquí para apoyarlos".

El presidente George Bush desenmascaró sus motivos para impulsar y sostener esta reunión sobre la ASPAN cuando dijo: "Escogí Nueva Orleáns como sede de nuestra reunión con México y Canadá porque quise mandar una clara señal a la gente de mi país de que esta ciudad está abierta para hacer negocios". Nueva Orleáns ha sido devastada por los típicos esquemas de producción para exportaciones, mientras su infraestructura social básica ha sido abandonada.

"Este es el ejemplo más desarrollado y el modelo más avanzado de
privatización para una ciudad entera de Estados Unidos a expensas de los pueblos indígenas y de color que luchan por su derecho a regresar", sostuvo Cindy Wiesner de la organización Grassroots Global Justice.

Los participantes de esta cumbre celebrada en las afueras de Nueva Orleáns fueron testigos del absoluto fracaso de los gobiernos federal y local para responder a las consecuencias del huracán Katrina y sus efectos en la reconstrucción del sistema escolar, la atención a la crisis inmobiliaria, la provisión de servicios accesibles de salud mental y física y la creación de trabajo decente y los mínimos estándares de calidad de vida para todos sus habitantes.

"Entré en conflicto cuando aprendí cómo prevaleció el racismo en Nueva
Orleáns tanto antes como después de la crisis", declaró David Kane, de la
Alliance for Responsible Trade (ART - de EU).

"Lo que hemos vivido en Nueva Orleáns debe ser una señal de alerta para
otras comunidades en Estados Unidos, debe mostrar qué tan lejos pueden
llegar estas políticas", dijo Mayaba Lebenthal de la organización Critical
Resistance New Orleans. "El resultado de las investigaciones sobre
privatización muestran que éstas han dejado condiciones de vida inseguras y
por debajo de los estándares, antes que la reconstrucción holística de la
comunidad".

"Esta calamidad no fue resultado de un desastre natural, sino que fue
provocado artificialmente", sostuvo Kimberley Richards, residente de la
región del Golfo y organizadora de la Cumbre de los Pueblos en Nueva Orleáns
junto con el People's Institute for Survival and Beyond. "Cuando estuvimos
en casa en vísperas de Katrina y Rita debimos ser movilizados con base en
los principios de desplazamiento y respeto de los derechos humanos de
Naciones Unidas. El proceso de reconstrucción no consiste sólo en ladrillos
y cemento sino en el restablecimiento de la fábrica de la comunidad, es
decir, de la cultura y la música de Nueva Orleáns".

Los principales asuntos para el futuro de nuestras sociedades corren
peligro bajo la ASPAN. "Es inaceptable que la seguridad humana, la política
energética, los derechos de los trabajadores y los estándares ambientales se
dejen en las manos de Walmart, Lockheed Martin, Halliburton o Power Corp",
declaró Pierre-Yves Serinet, de la Red Quebequense sobre la Integración
Continental (RQIC), una de las cuatro redes anti libre comercio de la
región. "Con la ASPAN estamos enfrentando la privatización de la toma de
decisiones, es un golpe corporativo de Estado, donde se están generando
profundos cambios y se está pasando por encima de nuestras instituciones
democráticas, como los parlamentos y el congreso", añadió.

"El bloqueo de Nancy Pelosi al tratado de libre comercio entre Estados
Unidos y Colombia demostró por qué la administración Bush es tan
determinante al mantener la ASPAN fuera de la autoridad del congreso", dijo
Tom Loudon de la Alianza por un Comercio Responsable (ART - de EU). "Socavar
los procesos democráticos es entonces un ingrediente necesario para sacar
adelante este tipo de políticas".

"El acallamiento del pueblo de Nueva Orleáns mediante su desplazamiento
forzoso y continuo antes de Katrina es también una realidad", sostuvo
Lebenthal. "Se llevó a cabo a través de la evacuación militar, la
destrucción de la vivienda pública o acceso limitado a ella, privatización
de escuelas públicas e incineración masiva".

En Nueva Orleáns se ejecutaron cerca de 2,500 arrestos un mes antes de la
reinversión más alta e injusta en las comunidades mediante los acuerdos
económicos locales, nacionales e internacionales como la ASPAN o el TLCAN,

Ahora estamos exportando esta política, esto se pudo ver cuando el
presidente Bush reafirmó su compromiso con el Plan México (Iniciativa
Mérida) al otorgar 500 millones de dólares en ayuda, principalmente a las
fuerzas políticas y militares mexicanas, para contribuir a la "lucha contra
las drogas" en México, tomando como base el fallido Plan Colombia.

Sin embargo, mucha gente no se ha dado por vencida. La oposición alcanzada
en la Cumbre de los Pueblos por la convergencia de más de 30 organizaciones
que representan al pueblo marginado y lo enlazan con la lucha de la Costa
del Golfo y la batalla por la supervivencia de comunidades en México,
Canadá, Québec y el resto de Estados Unidos. La cumbre espera fortalecer y
profundizar un movimiento de raíces multinacionales que pueda reorientar
efectivamente estas políticas de comercio y seguridad.

"Como movimientos sociales, estamos avanzando en la definición de cómo un
modelo alternativo de relaciones entre los pueblos puede fomentar el
desarrollo armonioso de las sociedades nacionales fundadas en la justicia
social y la distribución equitativa de la riqueza", dijo Alejandro Villamar,
de la Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio (RMALC). "Muchas de
las actividades que sostuvimos en Nueva Orleáns nos permitieron empezar la
construcción de un proyecto común en Norteamérica", concluyó.

[Traducción: MOC / RMALC]

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PRESS RELEASE

NEW ORLEANS PEOPLE'S SUMMIT

www.summitneworleans.org

Contacts: Jessica Walker Beaumont (917) 609-5788

Mayaba Lebenthal (917) 385-5472

* Open for Business Closed to the Public

People's Summit Responds to "Three Amigos" Agenda*

NEW ORLEANS (April 22, 2008) - The "Three Amigos" of North America showed
once more that they will ignore the growing clamor to renegotiate NAFTA and
will continue to push our countries in the same direction through the North
American Security and Prosperity Partnership (SPP). With the fourth Summit
shrouded in more secrecy, the People's Summit gathered to build knowledge
and understanding of how what is being discussed inside impacts our daily
lives.

Over 30 local, national and international organizations and networks hosted
the New Orleans People's Summit: Our Response to NAFTA Expansion April 20-22
in New Orleans, LA with participation from groups based in New Orleans,
other parts of the U.S., Mexico, Canada, and Quebec.

The SPP process is blatantly controlled by the North American
Competitiveness Council (NACC) made up of the top 30 corporations CEO's in
the three countries­--confirmed by President Calderón when he stated clearly
that "this morning, the Business Leaders gave us a specific agenda to
follow" and "we are here to support them".

President George Bush revealed his motives behind the SPP and holding his
summit in New Orleans when he stated, "I chose New Orleans for our meetings
with Mexico and Canada because I wanted to send a clear signal to the people
of my country that New Orleans is open for business." New Orleans has been
ravaged by the very profit schemes typically saved for export, while the
basic social infrastructure of this city has been neglected.

"This is the most developed and advanced form of privatization for an entire
city in the U.S. at the expense of people of color and indigenous people
fighting for their right to return," said Cindy Wiesner of Grassroots Global
Justice.

Participants of the Summit from outside New Orleans witnessed the utter
failures of the federal and local government to respond to the aftermath of
Hurricane Katrina and their failure in rebuilding the school system,
addressing the housing crisis, providing affordable physical and mental
health care, and creating fair working and living standards for all
residents.

"I was shocked to learn that in New Orleans how prevalent racism was during
and after the crisis" said David Kane with the Alliance for Responsible
Trade.

"What we have experienced in New Orleans should be a warning to other
communities in the U.S. of how far they will take these policies," said
Mayaba Lebenthal of Critical Resistance New Orleans. "The result of
investing in privatization, rather than holistic community rebuilding, has
led to unsafe, substandard living conditions."

"This calamity was not a natural disaster but a manmade disaster" said
Kimberley Richards a resident of the Gulf Region and organizer in New
Orleans with the People's Institute for Survival and Beyond. "Whether we are
home or in the Katrina/Rita Diaspora we are displaced and need the UN
principles of displacement and human rights to be honored. The restoration
process cannot be just about bricks and mortar but must restore the fabric
of the community which is the culture and music of New Orleans."

Fundamental issues affecting the future of our societies are at stake under
the SPP plan. "It is unacceptable that human security, energy policy,
workers rights, and environmental standards, are left in the hands of
Walmart, Lockheed Martin, Halliburton, Power Corp and the like, of our
world", said Pierre-Yves Serinet, from the Quebec Network on Hemispheric
Integration (RQIC), one of the four anti-free-trade coalitions in the
region. "With the SPP, we are facing the privatization of policy making,
tantamount to a Corporate Coup d'Etat, where deep changes are taking place,
bypassing our democratic institutions, like parliaments and Congress", he
added.

"Nancy Pelosi's blocking of U.S.-Colombia Free Trade Agreement demonstrates
why the Bush Administration is so determined to keep the SPP process outside
of Congressional authority," said Tom Loudon of the Alliance for Responsible
Trade. "Undermining democratic processes is the necessary ingredient to
push these policies through."

"Silencing the people of New Orleans through forced removal and continued
displacement of many pre-Katrina residents is also a reality," said
Lebenthal. "This is done through military evacuation, destruction of public
housing and limited affordable housing, privatization of public schools, and
mass incineration."

In New Orleans about 2,500 arrests are made a month rather then reinvesting
in the communities most hard hit by unfair local, national and international
economic agreements, such as SPP and NAFTA.

Now we are exporting this policy as President Bush reaffirmed his commitment
to the Plan Mexico (Merida Initiative), providing $500 million dollars in
aid, primarily to Mexican military and police force to help fight the "war
on drugs" in Mexico, modeled after the failed plan in Colombia.

Many people have not given up the fight however. Opposition gathered for a
People's Summit, a convergence of over 35 organizations representing
marginalized people to link the Gulf Coast struggle to the fight for the
survival of communities in Mexico, Canada, Quebec, and the rest of the
United States. The Summit hopes to strengthen and deepen a multi-national
grassroots movement that can effectively address these trade and security
policies.

"As social movements, we are advancing in defining how an alternative model
of relations among peoples can foster the harmonious development of national
societies founded on social justice and the equitable distribution of
wealth", said Alejandro Villamar, from the Mexican Action Network on Free
Trade (RMALC). "Many activities we held in New Orleans allowed us to begin
to build a common project in North America," he concluded.