Campesinos de Brasil lanzan manifiesto unitario después de encuentro histórico

Encuentro de Organizaciones Sociales del CampoLas principales organizaciones sociales del campo brasilero realizaron en Brasilia un encuentro unitario histórico y lanzaron este 28 de febrero un manifesto en defensa de la soberanía alimentaria y territorial, la producción y acceso al consumo de alimentos saludables, la reforma agrária, el desarrollo rural sin desigualdades y los derechos sociales de los trabajadores rurales.  Presentamos aquí una traducción en castellano del manifiesto y el original en portugués.

Manifiesto de las Organizaciones Sociales del Campo

Las entidades APIB, CÁRITAS, CIMI, CPT, CONTAG, FETRAF, MAB, MCP, MMC, MPA y MST, presentes en el Seminario Nacional de Organizaciones Sociales del Campo, realizado em Brasilia, los dias 27 y 28 de febrero de 2012, deliberaron en torno a la construcción e realización de un proceso de lucha unificada en defensa de la Reforma Agraria, de los derechos territoriales y de la producción de alimentos saludables.

Considerando:

1)    La profundización del capitalismo dependente el medio rural, basado en la expansión del agronegocio, produce impactos negativos en la vida de los pueblos del campo, de la  selva y de las aguas, impediendo  el cumprlmiento de la función socioambiental de la tierra y la realización de la reforma agraria, promoviendo la exclusión y la violencia, impactando negativamente também en las ciudades, agravando la dependencia externa y la degradación de los recursos naturales (primarización).

l2)    OElBrasil vive un proceso de reprimarización de la economía, basada en la producción y exportación de commodities agrícolas y no agrícolas (minería), que es incapaz de financiar y promover un desarrollo sustentable y solidáaio y satisfacer las necessidades del pueblo brasilero

3)    El agronegocio representa un pacto de poder de las clases sociales hegemónicas, con fuerte apoyo del Estado Brasilero, pautado en la financierización y en la acumulación de capital, en la mercantilización de los bienes de la naturaleza, generando concentración y extranjerización de la tierra, contaminación de los alimentos por agrotóxicos, destrucción ambiental, exclusión y violencia en el campo, y la criminalización dos movimientos, líderes e luchas sociales.

4)    La crisis actual es sistémica y planetaria y, en situaciones de crisis, el capital busca salidas clásicas, que principalmente a los trabajadores y trabajadoras con el aumento de la explotación de la fuerza de trabajo (inclusive con trabajo esclavo), superexplotación y concentración de los bienes y recursos naturales (reprimarización), flexibilización de los derechos e inversión en tecnología excluyente y depredadora.

5)    En la actual situación de crisis,  Brasil, como un país rico en tierra, agua, bienes naturales e biodiversidad, atrae el capital especulativo e agroexportador, exacerbando los impactos negativos sobre los territorios y poblaciones indígenas, comunidades afro, comunidades tradicionales e campesinas. Externamente, el Brasil se puede se convertir palanca del proyecto neocolonizador, expandiendo este modelo para otros países, especialmente en la América Latina y África.

6)    El pensamiento neodesarrollista centrado en la producción y en el lucro, defendido por la derecha y por sectores de izquierda, excluye y trata como a un estorbo a los pueblos indígenas, comunidades afro y campesinos. la opción del gobierno brasilero por un proyecto neodesarrollista, centrado en grandes proyectos en la exportación de commodities, agrava la situación de exclusión y de violencia. Consecuentemente no atiende las pautas estructurales y no coloca la reforma agraria en el centro de la agenda política, generando fuerte insatisfacción de las organizaciones sociales del campo, a pesar de pequeños avances en cuestiones periféricas.

Estas son las razones centrales que llevaron a las organizaciones sociales del campo a unirse en un proceso nacional de lucha articulada. Mesmo reconociendo la diversidad política, estas comprenden la importancia de la construcción de la unidad, hecha sobre las bases de la sabiduría, de la madurez y del respeto a las diferencias, buscando conquistas concretas para los pueblos del campo, de la selva y de las aguas.

En este sentido nosotros y nosotras, organizaciones del campo, lucharemos por un desarrollo con sustentabilidad y enfocado en la soberanía alimentaria y territorial, a partir de cuatro ejes centrales:

a)    Reforma Agraria amplia y de calidad, garantía de los derechos territoriales de los pueblos indígenas y afro brasileros y comunidades tradicionales: tierra como medio de vida y afirmación de la identidad sociocultural de los pueblos, combate a la extranjerización de las tierras y establecimiento del limite de propiedad de la tierra en Brasil.

b)    Desarrollo rural con distribución de la renta y la riqueza y fin de las desigualdades;

c)    Producción y acceso a alimentos saludables y conservación ambiental, estableciendo procesos que aseguren la transición agroecológica.

d)    Garantía y ampliación de los derechos sociales y culturales que permitan la calidad de vida, inclusive la sucesión rural y permanencia de la juventud en el campo.

Este é un momento histórico, un espacio cualificado, con dirigentes de las principales organizaciones del campo que esperan la adhesión y el compromiso con este proceso por otras entidades e movimientos sociales, sectores del gobierno, parlamentarios, personalidades y sociedad en general, ya que la agenda que nos une es una agenda del interés de todos y todas.

Brasilia, 28 de febrero de 2012.

APIB – Associación de los Pueblos Indígenas del Brasil   

CÁRITAS Brasileira

CIMI – Consejo Indigenista Misionero  

CPT – Comisión Pastoral de la Tierra

CONTAG – Confederación Nacional de Trabajadores en la Agricultura   

FETRAF – Confederación Nacional de los Trabajadores en la Agricultura Familiar

MAB – Movimento de los Afectados por Represas    

MCP – Movimento Campesino Popular

MMC – Movimento de Mujeres Campesinas   

MPA – Movimento de los Pequeños Agricultores

MST – Movimento de los Trabajadores Rurales Sen Tierra   

Vía Campesina Brasil

 

Original en Portugués

MANIFESTO DAS ORGANIZAÇÕES SOCIAIS DO CAMPO

 

As entidades APIB, CÁRITAS, CIMI, CPT, CONTAG, FETRAF, MAB, MCP, MMC, MPA e MST, presentes no Seminário Nacional de Organizações Sociais do Campo, realizado em Brasília, nos dias 27 e 28 de fevereiro de 2012, deliberaram pela construção e realização de um processo de luta unificada em defesa da Reforma Agrária, dos direitos territoriais e da produção de alimentos saudáveis.

Considerando:

1)    O aprofundamento do capitalismo dependente no meio rural, baseado na expansão do agronegócio, produz impactos negativos na vida dos povos do campo, das florestas e das águas, impedindo o cumprimento da função socioambiental da terra e a realização da reforma agrária, promovendo a exclusão e a violência, impactando negativamente também nas cidades, agravando a dependência externa e a degradação dos recursos naturais (primarização).

2)    O Brasil vive um processo de reprimarização da economia, baseada na produção e exportação de commodities agrícolas e não agrícolas (mineração), que é incapaz de financiar e promover um desenvolvimento sustentável e solidário e satisfazer as necessidades do povo brasileiro.

3)    O agronegócio representa um pacto de poder das classes sociais hegemônicas, com forte apoio do Estado Brasileiro, pautado na financeirização e na acumulação de capital, na mercantilização dos bens da natureza, gerando concentração e estrangeirização da terra, contaminação dos alimentos por agrotóxicos, destruição ambiental, exclusão e violência no campo, e a criminalização dos movimentos, lideranças e lutas sociais.

4)    A crise atual é sistêmica e planetária e, em situações de crise, o capital busca saídas clássicas que afetam ainda mais os trabalhadores e trabalhadoras com o aumento da exploração da força de trabalho (inclusive com trabalho escravo), super exploração e concentração dos bens e recursos naturais (reprimarização), flexibilização de direitos e investimento em tecnologia excludente e predatória.

5)    Na atual situação de crise, o Brasil, como um país rico em terra, água, bens naturais e biodiversidade, atrai o capital especulativo e agroexportador, acirrando os impactos negativos sobre os territórios e populações indígenas, quilombolas, comunidades tradicionais e camponesas. Externamente, o Brasil pode se tornar alavanca do projeto neocolonizador, expandindo este modelo para outros países, especialmente na América Latina e África.

6)    O pensamento neodesenvolvimentista centrado na produção e no lucro, defendido pela direita e por setores de esquerda, exclui e trata como empecilho povos indígenas, quilombolas e camponeses. A opção do governo brasileiro por um projeto neodesenvolvimentista, centrado em grandes projetos e na exportação de commodities, agrava a situação de exclusão e de violência. Consequentemente não atende as pautas estruturais e não coloca a reforma agrária no centro da agenda política, gerando forte insatisfação das organizações sociais do campo, apesar de pequenos avanços em questões periféricas.

Estas são as razões centrais que levaram as organizações sociais do campo a se unirem em um processo nacional de luta articulada. Mesmo reconhecendo a diversidade política, estas compreendem a importância da construção da unidade, feita sobre as bases da sabedoria, da maturidade e do respeito às diferenças, buscando conquistas concretas para os povos do campo, das florestas e das águas.

Neste sentido nós, organizações do campo, lutaremos por um desenvolvimento com sustentabilidade e focado na soberania alimentar e territorial, a partir de quatro eixos centrais:

a)    Reforma Agrária ampla e de qualidade, garantia dos direitos territoriais dos povos indígenas e quilombolas e comunidades tradicionais: terra como meio de vida e afirmação da identidade sociocultural dos povos, combate à estrangeirização das terras e estabelecimento do limite de propriedade da terra no Brasil.

b)    Desenvolvimento rural com distribuição de renda e riqueza e o fim das desigualdades;

c)    Produção e acesso a alimentos saudáveis e conservação ambiental, estabelecendo processos que assegurem a transição para agroecológica.

d)    Garantia e ampliação de direitos sociais e culturais que permitam a qualidade de vida, inclusive a sucessão rural e permanência da juventude no campo.

Este é um momento histórico, um espaço qualificado, com dirigentes das principais organizações do campo que esperam a adesão e o compromisso com este processo por outras entidades e movimentos sociais, setores do governo, parlamentares, personalidades e sociedade em geral, uma vez que a agenda que nos une é uma agenda de interesse de todos e todas.

Brasília, 28 de fevereiro de 2012.

APIB – Associação dos Povos Indígenas do Brasil   

CÁRITAS Brasileira

CIMI – Conselho Indigenista Missionário   

CPT – Comissão Pastoral da Terra

CONTAG – Confederação Nacional de Trabalhadores na Agricultura   

FETRAF – Confederação Nacional dos Trabalhadores na Agricultura Familiar

MAB – Movimento dos Atingidos por Barragens    

MCP – Movimento Camponês Popular

MMC – Movimento de Mulheres Camponesas   

MPA – Movimento dos Pequenos Agricultores

MST – Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra   

Via Campesina Brasil

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