Reporte de la Cumbre de los Pueblos de Nueva Orleáns y del II Encuentro Tri-nacional del Sector Energético

*Reporte preparado por las redes de américa del norte
La IV Cumbre de la ASPAN (Alianza Seguridad y Prosperidad de América del Norte) tuvo lugar en Nuevo Orleáns el 21 y 22 de abril de 2008. Paralelo a esta Cumbre hubo dos eventos a ‘contra-corriente’ en las cuales las 4 redes A.S.C. de México, EEUU, Québec y Canadá jugaron un rol significativo. Uno era el II Encuentro Tri-nacional del Sector Energético, y la otra la Cumbre de los Pueblos.

El 20 de abril 2008, se llevó a cabo en Nueva Orleáns, EEUU, el 2do encuentro norteamericano de organizaciones del sector energético. En seguimiento al 1er encuentro que se realizó en Montreal en agosto 2007, dos temas generales ambientaron las discusiones: la energía como derecho de los pueblos y la energía renovable como eje fundamental de desarrollo.

El encuentro reunió a más de 50 delegad@s de sindicatos de la energía de México, EEUU, Canadá y Québec, y organizaciones afines entre las cuales estaban las 4 redes de América del Norte (RMALC, ART-US, Common Frontiers y RQIC). Los participantes compartieron los retos que enfrenta el sector en cada país, tanto en el ámbito de los hidrocarburos (petróleo y gas) como de la electricidad. De las discusiones se desprendieron cinco (5) ejes temáticos comunes:

1- El proceso de continentalización corporativa del sector (es decir liderado por gobiernos y grandes multinacionales) y el asalto a la democracia que conlleva;
2- El fracaso de la desregulación de los mercados energéticos, en garantizar el acceso de tod@s al bien común energético;
3- La energía como un derecho fundamental, que el proceso de la ASPAN restringe al profundizar un modelo económico que no funciona y destruye el medio ambiente;
4- Ante los cambios climáticos, la sostenibilidad de los recursos energéticos es un reto ineludible, y las organizaciones sociales y sindicales deben ser parte de la solución;
5- La deterioración de las condiciones de trabajo, por la vía de los hechos y por reformas laborales, y el asalto que padecen las organizaciones sindicales en su derecho de asociación y acción.
6- El TLCAN como expresión de un modelo económico común que no funciona y que a falta de renegociarse, conduce a las organizaciones a construir y exigir otro modelo.

De las discusiones, se desprendieron ejes de acción comunes, a corto como a mediano y largo plazo:

a- La elaboración, con base en procesos nacionales, de un "manifiesto" para Norte América sobre la energía como un derecho de los pueblos, para que esta herramienta sirva de sustento a nuestras luchas;
b- La coordinación de un esfuerzo a nivel de América del Norte para descarrilar el proceso de privatización de PEMEX.
c- La creación inmediata de una Red norteamericana de organizaciones del sector energético (ReNAOSE ?), para hacerle contrapeso al Grupo de trabajo norteamericano de la energía (que agrupa a empresarios y estamentos gubernamentales), como espacio de coordinación de monitoreo, comunicación y acción.
d- El compromiso de cada organización participante en explorar las posibilidades de proveer un financiamiento mínimo al espacio de coordinación de dicha Red con el fin garantizar su dinamismo y la traducción en tres idiomas de lo que ahí circule.
e- A finales de mayo 2008, enviar a México una delegación de expertos de Canadá, Québec y EEUU, para que al compartir experiencias (negativas como los impactos de la desregulación y de las privatizaciones, y también positivas como el control estatal de los recursos que permiten generar ingresos que se invierten a beneficio del pueblo), se contribuya a la lucha del pueblo mexicano contra la privatización de PEMEX y la desregulación del sector eléctrico.

La Cumbre de los Pueblos representaba una oportunidad particularmente para ART de acercarse a las organizaciones/redes en el sur de los EEUU para ampliar los contactos en un radio mas amplio que el ámbito de Washington. Habría que notar que las organizaciones en Nuevo Orleáns con la cual se iba a trabajar definieron desde el comienzo que no se trataba de montar una protesta frontal en contra de los cuerpos de seguridad, mas bien seria un momento de aprendizajes mutuos – tanto para la gente de ‘afuera’ en cuanto al legado dejado por el huracán Katrina (material y sobre la población), como para la gente de Nuevo Orleáns que no tenia mayor idea de que era la ASPAN – a través de una serie de talleres auto gestionados. Esta Cumbre de los Pueblos fue un evento de perfil público bajo donde los activistas que llegaron de diferentes lugares tuvieron la oportunidad de ver de primera mano el desastre que todavía condiciona las vidas de los habitantes del “Gulf Coast’, y comprobar que junto a Irak, este ha sido uno de los casos mas evidente de la implementación del ‘capitalismo del desastre’ que describe la autora Naomi Klein en su nuevo libro, “Doctrina del Shock”.

La IV Cumbre ASPAN a donde llegaron los tres mandatarios, también fue un evento de menor perfil que en otros tiempos. Nuestro análisis indica que ello fue deliberado y buscaba reforzar la idea en la opinión pública que con la ASPAN se implementan asuntos de menor importancia. Como siempre las discusiones oficiales se dieron a puertas cerradas sin mucha información disponible para los medios y la población en general, siendo mas que probable que de tiempo en tiempo en el curso de los proximos meses alguna dependencia de los gobiernos suelte detalles sobre otro re-acomodo transfronterizo dizque 'de poca transendencia'. Un anuncio que si se hizo en el transcurso de la Cumbre se relacionaba con otra fase del acuerdo ‘Iniciativa de Mérida’ (Plan México) de la implementación de mayores controles biométricos en la frontera entre México y EEUU, añadiéndose a la implementación de mecanismos para que las fuerzas armadas estadounidenses puedan intervenir en territorio mexicano para combatir el crimen organizado.

En la conferencia de prensa del dia 22 al finalizar esta cumbre oficial, los ‘tres amigos’ enfatizaron la importancia de no abrir la puerta para una renegociación del TLCAN (apuntándoles a Obama y Clinton). Además se tomaron el tiempo para subrayar la importancia de no hacer esperar la firma de los tlcs con Colombia (país mas ‘confiable’ en América del Sur y comprometido con la democracia!), elemento que respaldo el presidente mexicano al enfatizar que sólo con el libre comercio América Latina logrará acceder a la prosperidad. Tras el telón de fondo de esta Cumbre vale remarcar que pocos de los ejecutivos de las grandes corporaciones miembros del Consejo de Competitividad para América del Norte(30), se tomaron la molestia de aparecer en Nuevo Orleáns. Y entre los que llegaron algunos evidenciaron alguna molestia por el paso lento que mostraban los gobiernos en la implementación de la proxima etapa de la ASPAN (ya trazado de antemano por el sector privado!).

Esta Cumbre fue la última para George W. Bush, y aunque México acepto ser país anfitrión para la V versión en esta serie de cumbres, algunos de los comentaristas opinaban que después de las elecciones venideras en el EEUU, el presidente electo podría hacer variar la ‘formula’ del paquete ‘seguridad y prosperidad’.

*Reporte preparado por las redes de américa del norte

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