ES HORA DE DEFENDER Y RESCATAR LA NACIÓN. NO MÁS TLCAN

English bellow DECLARACION DE PRENSA México, D.F, a 12 de enero de 2011 El primero de enero pasado se cumplieron 17 años de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), fecha que para la mayoría de los mexicanos pasó desapercibida. Y es que no es motivo de celebraciones, más bien de repudio a una acción del gobierno mexicano que llevó al desmantelamiento de la planta industrial y con ello la pérdida de miles de fuentes de trabajo, agudizando la pobreza; e, igualmente grave, que se haya perdido la soberanía alimentaria con un campo destrozado. Alejandro Villamar, integrante del Consejo Ejecutivo de la Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio (RMALC), destaca que “después de 17 años no conozco gente cuerda que en este momento diga que el gobierno tenía razón. Hoy ya no les da miedo a los industriales decir que les ha ido como en feria, que han perdido sus negocios, que se han cerrado empresas, que se han destruido empleos”. Es vergonzoso que hoy seamos importadores del 46 por ciento de todos los alimentos que consumimos en este país; es vergonzoso que estemos produciendo sólo 20 millones de toneladas de maíz e importando otros 12 millones de toneladas de maíz a precios subsidiados y con ello destrozando la economía de campesinos e indígenas. “Y después se espanta el gobierno de que la gente, al no tener con que vivir en el campo, busque mejorar yéndose a las ciudades o hacia el norte exponiendo aún su vida”, manifestó Villamar. Por su parte Alberto Arroyo Picard, investigador de la UAM y miembro también del Consejo Ejecutivo de la RMALC, afirma que “detrás de la propaganda de aumento de las exportaciones y de la inversión directa de nuestro país se pretende ocultar que dichas ventas al exterior están cargadas de importaciones previas, lo que ha llevado a la desintegración de las cadenas productivas y a la desnacionalización de nuestra planta productiva. Con el TLCAN México no se ha convertido en una potencia exportadora, sino en el lugar desde el que exportan las transnacionales”. No obstante el fracaso del TLCAN, pues no ha logrado sus objetivos, en la reunión de este lunes 10 de enero en la ciudad de México, la Comisión de Libre Comercio del TLCAN insistió en las supuestas bondades y beneficios de ese tratado comercial. El secretario de economía de México, Bruno Ferrari, el embajador Ronald Kirk, representante comercial de Estados Unidos y el ministro de comercio internacional de Canadá, Peter Van Loan, argumentan que la apertura de fronteras y la eliminación de las regulaciones al comercio y las inversiones, son los principios que deben profundizarse para hacer más competitiva la economía de América del Norte. Incluso afirman que el TLCAN es el “catalizador para nuestra recuperación económica”. Parecen olvidar que el modelo económico en que se sustenta dicho tratado, es precisamente el que ha provocado la crisis global que padecemos. Para la Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio (RMALC) son 17 años en los que se ha demostrado la falsedad de las promesas que hicieron los gobiernos cuando firmaron y quisieron convencer a la ciudadanía de que el TLCAN era la solución de México para llegar al primer mundo, para tener mejores salarios, mejores empleos, mejores capacidades industriales, etcétera. Casi, casi el paraíso.* Aún cuando el TLCAN ha significado una integración subordinada de México a la economía estadounidense y ha representado la pérdida de soberanía nacional, el actual gobierno insiste no sólo en profundizarlo, sino en reanimar el Consejo de Competitividad de América del Norte (NACC por su siglas en inglés), integrado por las cúpulas empresariales de los tres países y conformado en el marco de la Alianza para la Seguridad de América del Norte (ASPAN). Para la Secretaría de Economía de México es muy importante contar “nuevamente con recomendaciones consensuadas de los sectores privados de la región”. Es decir, contar con las directrices de las grandes empresas transnacionales y de 10 grandes empresarios mexicanos que se les asocian para definir la política nacional. Esta petición del gobierno mexicano refleja su necedad entreguista. El gobierno no es capaz siquiera de adoptar medidas de sanción efectivas en el diferendo sobre el autotransporte transfronterizo de carga. Al contrario, se muestra dispuesto a aceptar la propuesta norteamericana de un “programa piloto” (que no está considerado en el TLCAN) con inspección y supervisión a gusto del gobierno estadounidense. Por tanto, para la RMALC, es hora de que la ciudadanía, toda junta, expresemos nuestro rechazo a ese tipo de situaciones. Es hora de defender y rescatar a la Nación. _______ * La RMALC ha publicado periódicamente balances que muestran los efectos negativos del TLCAN sobre la mayoría de los mexicanos; se pueden consultar en la Sección de Libros en la página www.rmalc.org.mx Prensa/RMALC Sergio Ramírez Zúñiga serazu_2002@yahoo.com.mx 53-56-05-99/53-56-47-24 ------------------------- PRESS RELEASE It’s time to rescue and defend Mexico by putting an end to NAFTA Mexico City. January 11, 2011: The North American Free Trade Agreement (NAFTA) was implemented on the first of January 17 years ago, an anniversary that just passed by and that most Mexicans were unaware of. Not surprising really since NAFTA isn’t something to be celebrated. Rather this deal should be roundly condemned as an action taken by the Mexican government that has lead to the dismantling of our industrial infrastructure, the loss of thousands of jobs, and the deepening of poverty. And as if that weren’t enough, the country has lost its food sovereignty and has seen its rural agricultural base decimated. Alejandro Villamar, a member the Executive Council of the Mexican Action Network on Free Trade (RMALC acronym in Spanish) says “I don’t know anyone in their right mind who after 17 years would say that the government got it right. Today even industrialists are willing to say that the deal has been a crap-shoot with businesses going under, companies being shuttered, and jobs destroyed”. It is shameful that we now import 46 per cent of all the food we consume in this country. Shameful as well that we are down to producing 20 million tons of corn while having to import a further 12 million tons of subsidized (U.S.) corn - leading inexorably to the destruction of both small farmer and indigenous economies. “And then the government is apparently shocked by the fact that so many people after being deprived of their livelihoods in the rural areas, seek to better their lives by heading to the cities, or by going north and thereby putting their very lives at risk”, states Villamar. Alberto Arroyo Picard, a researcher at the Autonomous University of Mexico and also a member of the Executive Council of RMALC adds, “Hidden behind the propaganda lauding the growth in exports and increased direct investments is the reality that those export sales are built on prior imports, and that all of this has lead to the disintegration of the country’s chains of production while our productive infrastructure is being de-nationalized. Under NAFTA Mexico hasn’t morphed into an exporting powerhouse, rather it serves as a platform for transnational corporations to do their exporting from”. Following a meeting held in Mexico City on the 10th of January, the NAFTA Free Trade Commission Ministers repeated a list of supposed benefits accruing from this commercial agreement, this despite NAFTA having failed to meet its own objectives. Mexico’s Economy Secretary Bruno Ferrari, U.S. Trade Representative Ron Kirk, and Canadian Minister of International Trade Peter Van Loan, together advanced the argument that opening up the borders and eliminating any remaining regulatory controls over commerce and investment are key principles that need to be deepened in order to make the North American economy more competitive. They claimed that NAFTA is the “catalyst for our economic recovery”.. However, they seem to have forgotten that the economic model that this treaty is built upon is precisely the one that has caused the global crisis that we are now experiencing. For RMALC these last 17 years have pointed out just how hollow government promises were when NAFTA was signed. At that time the officials were working to convince the public that NAFTA was going to be Mexico’s ticket to becoming a first world country replete with better salaries, better jobs, and enhanced industrial capacity, etc. Paradise was surely at hand!* Even though NAFTA has meant that Mexico’s integration with the U.S. has been as a subordinate resulting in the loss of national sovereignty, the current government is not only insisting on deepening this dependency but it is also seeking to rekindle the North American Competitiveness Council (NACC) made up of the top CEOs from the three countries - a grouping originally struck under the Security and Prosperity Partnership (SPP). For Mexico’s Economy Ministry it is very important to count “once again on recommendations coming from the region’s private sector”. In other words, the Ministry wants to get its marching orders from the heads of U.S. and Canadian transnational corporations plus the 10 Mexican corporate heads (NACC members) – all of whom the Ministry would call on to help shape national policy. In making this request of the private sector the Mexican government is clearly showing a foolish willingness to submit to that sector’s dictates. The government is not even capable of adopting forceful measures when faced with the controversial halting by the U.S. of cross-border trucking. Rather, the government appears to be willing to accept the U.S. proposal for a ‘pilot program’ (not an option found in the NAFTA) with inspections and supervision (of Mexican trucks) to take place at the pleasure of the U.S. government. For these and many other reasons RMALC believes that all Mexicans need to express their opposition to these types of developments. The time has come to rescue and to defend our Nation. Press contacts: Marco Antonio Velásquez - secretario.rmalc@gmail.com , Alejandro Villamar - avillamarc@hotmail.com . _______ *RMALC has published a series of occasional papers that point out the negative impact that NAFTA has had on most Mexicans – these can be searched for (in Spanish) under the Seccion de Libros on the web page www.rmalc.org.mx . Translation: Rick Arnold. Common Frontiers-Canada -- Secretaría Alianza Social Continental

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