Quito 30 de mayo de 2011
Sr Economista
RAFAEL CORREA DELGADO
PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DEL ECUADOR
En su despacho
La red de organizaciones sociales Ecuador Decide, en reiteradas ocasiones ha manifestado su preocupación frente al proceso de negociaciones que promueve la Unión Europea, primero como Acuerdo de Asociación, luego como Acuerdo Multipartes y, ahora, como Tratado Bilateral, en su afán de imponer a nuestro país un ambicioso Tratado de Libre Comercio, como ya lo reconociera el Comisario Mandelson en la Cumbre de Presidentes de ALC-UE de Lima Mayo-2008, cuando afirmó que el pilar comercial del Acuerdo de Asociación era, esencialmente, un Tratado de Libre Comercio y que no aceptarían propuestas por fuera de ese marco, agregando que “quien insistiera en esas propuestas se vería excluido de las negociaciones”.
En esta misma línea se enmarca el pronunciamiento del señor José Luís Martínez Parda, encargado de Negocios de la UE en Ecuador, quien manifestó que a pesar de que para el Ecuador el nombre del convenio es importante, lo fundamental es que se cumpla con lo establecido por la Organización Mundial de Comercio. Es evidente que para todos los ecuatorianos y ecuatorianas, el nombre del convenio no es lo más importante, sino sus contenidos.
En más de una ocasión nos hemos manifestado a favor de la iniciativa gubernamental de proponer a la UE un Acuerdo Comercial para el Desarrollo, y su rechazo a los TLC, según consta en varias declaraciones públicas, como la del 22 de Junio de 2010 en donde usted, señor presidente, reitera su “rechazo al TLCy a las críticas que eso ha supuesto por parte de empresarios locales” y asegura que“ningún país del mundo se ha desarrollado a través del ‘simplismo del libre comercio’".
Así mismo Usted asegura en la misma entrevista que "Si el simplismo del libre comercio diera desarrollo ya México estaría desarrollado, pero México ha sido el país que peor le ha ido precisamente por apostar todo al mercado estadounidense; entonces no se trata de quién hace las cosas más rápido" y advierte "Cuidado el remedio sea más caro que la enfermedad", y que“en un análisis económico no se debe dejar de mencionar que, además de que Colombia y Perú pueden ingresar productos a la UE con menores aranceles, también la UE puede ingresar en esos países con menos dificultades”.
Y en los mismos términos se refiere, el día 25 de enero de 2011 en un diálogo con periodistas en la ciudad de Guayaquil, afirmando que:
“Nunca vamos a firmar un Tratado de Libre Comercio TLC con Estados Unidos ni con la Unión Europea, estoy muy esperanzado en el éxito con la Unión Europea, que ha mostrado mucha mayor apertura”
Nos permitimos citar el primer párrafo de la introducción del Rostro Oculto del TLC-El sofisma del Libre Comercio, “La idea de que el libre comercio beneficia siempre y a todos, es simplemente una falacia o ingenuidad extrema…”. Y a este propósito, nos preguntamos ¿No se trata de una ingenuidad extrema pensar que la Unión Europea “muestre mucho mayor apertura”? ¿Será que funcionarios del gobierno (como Méntor Villagómez, Jefe negociador), que en reiteradas ocasiones han expresado públicamente su interés y posición pro TLC, le desinforman?
Creemos que también son muy reveladoras las declaraciones realizadas por Fernando Cardesa, jefe de la delegación de la UE en Colombia, invitando a Bolivia y Ecuador para que se sumen al acuerdo de libertad comercial suscrito el mes pasado en Bruselas por la Unión Europea con Colombia y Perú. “Es un acuerdo multipartes (...) que está abierto para que se integren todos aquellos países andinos, (como) Bolivia y Ecuador, en el momento en el que lo consideren adecuado”, publicado por el diario El Expreso de Ecuador el 10 de mayo de este año. Es una clara señal de que no aceptarán otro acuerdo sino el firmado por Colombia y Perú. Sin lugar a dudas un TLC.
Por otro lado, expresamos nuestra indignación tras la verificación del viaje a Bruselas de la ministra Nathalie Celyy una delegación del Equipo Negociador presidida por el señor Méntor Villagómez, quienes han hecho públicas sus posiciones pro TLC y se han identificado claramente con los intereses de los poderes económicos nacionales y transnacionales. Este viaje constituye una vergüenza para nuestro país, es claramente una actitud entreguista y de súplica que se contrapone a una posición digna y soberana como lo demuestra el retiro de la mesa de negociación con la UE en julio de 2009, al observar sus claros intentos de imponernos un TLC, en consecuencia con las ofertas de campaña, los principios de la Revolución Ciudadana y la Nueva Carta Magna, posición que acogimos por considerar estos tratados como un intento de re conquista de nuestros pueblos, con el único fin de salvar sus empresas en crisis.
En este contexto, creemos imprescindible tomar en cuenta las siguientes consideraciones:
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Transparentar la información sobre cada uno de los temas propuestos en las negociaciones y exigir a la Ministra Cely y al Jefe negociador Méntor Villagómez, un informe veraz de las conversaciones mantenidas en Bruselas.
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Conformar un equipo negociador que responda a los intereses del país y con conocimiento profundo del mandato constitucional.
Incluir la participación de representantes de las organizaciones sociales en las negociaciones, por ejemplo aquellas que hemos venido aportando en todos estos procesos.
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Acoger para la discusión las propuestas alternativas para el comercio y la integración que se elaboren desde las organizaciones sociales.
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Impulsar la reflexión y el debate nacional sobre las políticas comerciales y la integración.
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Exigir, como parte de la negociación, un apropiado tratamiento migratorio a nuestros compatriotas y exigir la reconsideración de la Directiva del Retorno
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Incluir el apoyo a la Iniciativa Yasuní-ITT y la correspondiente compensación por la contaminación evitada al dejar el crudo bajo tierra.
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Fortalecimiento de las relaciones regionales que permitan marcar una transición hacia nuevas formas de intercambio basadas en los principios de complementariedad y solidaridad para satisfacer las necesidades de los países.
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Exigir que los pilares de Diálogo Político y Cooperación sean vinculantes con el Acuerdo Comercial para el Desarrollo.
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Efectivizar la transferencia de tecnología para la industria nacional, especialmente para la pequeña y mediana industria y que constituya un aporte real a la economía popular y solidaria.
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Respeto absoluto al Mandato Constitucional.
Seguros de contar con una respuesta favorable y apertura al diálogo en consecuencia con los principios del Buen Vivir, nos suscribimos de usted,
Atentamente,
Paulina Muñoz Samaniego
VOCERA ECUADOR DECIDE

