Lunes 14 de mayo de 2007 por Alianza Social Continental
(Versión preliminar)
DECLARACION
El fracaso de alcanzar un acuerdo en las negociaciones multilaterales en la OMC, ha determinado una “estrategia mixta†por parte de los paÃses del Norte, principalmente Estados Unidos y la Unión Europea. Esta estrategia ha llevado a una proliferación de tratados de libre comercio y libre inversión con paÃses del Sur, al mismo tiempo en que se presiona por el avance de negociaciones en mini-ministeriales sin ninguna transparencia. Esta nueva generación de TLCs, incluye temas que pertenecen a una agenda “OMC-plus†al incorporar a los servicios, normas en materia de inversiones, compras gubernamentales, competencia, acceso a mercados y propiedad intelectual, algunos ya rechazados en Cancún por los paÃses del Sur.
Las negociaciones de la Ronda Doha en la OMC han sido incapaces de abordar los temas fundamentales que afectan a nuestros pueblos, como garantizar la soberanÃa alimentaria, brindar acceso a alimentos adecuados en precio y calidad para todos; salvaguardar los servicios públicos esenciales como la educación, la salud y el agua como derechos fundamentales de los pueblos, generar trabajos suficientes, dignos estables, y bien remunerados y promover un desarrollo sostenible. Mientras tanto las multinacionales aprovechan los beneficios de este sistema apropiándose de los recursos naturales en forma irrestricta y avanzando en la colonización territorial a la vez que trasladan la producción a lugares donde la mano de obra es barata y se niegan los derechos de los trabajadores/as, como en el caso de las zonas francas y maquilas . Estos procesos, causados por las polÃticas diseñadas en el marco del Consenso de Washington, podrÃan verse agravados por las negociaciones que acepten débiles ofertas de apertura de acceso a los mercados agrÃcolas del Norte por acuerdos sobre apertura industrial como moneda de cambio que se alcancen en el NAMA, y a los cuales vendrá a sumarse, indiscutiblemente, el impacto ambiental, social y laboral de los Tratados de Libre Comercio. ya firmados con los Estados Unidos, y los que, con igual formato, se decidan en el futuro próximo con los paÃses de la Unión Europea y Asia-PacÃfico. La agenda de Bush sobre el libre comercio encuentra todos los dÃas dificultades, aun en el seno de Estados Unidos y crece la resistencia a renovar la autorización que el Congreso le otorga para negociar por la vÃa rápida, mecanismo que ha sido utilizado para aumentar el saqueo de los pueblos.
La lucha contra el libre comercio sigue siendo un eje prioritario de resistencia de los movimientos sociales y populares a nivel continental. No sólo estamos resistiendo contra los Tratados de Libre Comercio en Centroamérica, la Región Andina y el Caribe. También lo estamos haciendo en América del Norte frente al TLCAN PLUS o ASPAN, sino contra otras expresiones del Libre Comercio, como son los acuerdos con la Unión Europea y los depredadores proyectos de infraestructura como el Plan Puebla Panamá o el IIRSA en América del Sur, o contra la construcción de Represas financiadas por el Banco Mundial y el BID.
Resistimos contra los intentos del libre comercio, de convertir la educación no un derecho, sino en una mercancÃa. Resistimos contra la privatización de los Servicios Públicos como Agua, Salud, EnergÃa Eléctrica y Telecomunicaciones. Luchamos por la nacionalización de los mismos en aquellos paÃses en los que ya ha avanzado la privatización. Resistimos a las estrategias de las trasnacionales que se aprovechan de las desigualdades de género utilizando la mano de obra femenina para bajar los salarios y flexibilizar los derechos laborales de trabajadoras y trabajadores.
Resistimos contra la voracidad del libre comercio en su intento de saquear nuestros recursos naturales, nuestras reservas energéticas, nuestra riqueza marina, nuestros bosques, teniendo presente que este libre comercio pone nuestros recursos y nuestro trabajo al servicio de las empresas Transnacionales.
A pesar de que en buena parte del continente se han suscrito este tipo de tratados, varios paÃses se han resistido y en lo inmediato se destacan los casos de Costa Rica y Colombia en donde el movimiento popular libra una enconada lucha contra los tratados.
En el caso de Costa Rica, compartimos las reservas y preocupaciones del movimiento social de ese paÃs, frente al próximo Referéndum a realizarse en los próximos tres a cuatro meses. Preocupaciones que están basadas en que se está configurando un escenario de realización del mismo, de acuerdo a las condiciones que desea el Gobierno y los sectores neoliberales. Sin embargo, el referéndum sobre el TLC en Costa Rica, podrÃa significar una nueva derrota a la estrategia neoliberal y al igual que hicimos con el ALCA, podrÃa seguir demostrando que los movimientos populares podemos también derrotar los TLCs. Por ello llamamos a convertir la lucha por el No al TLC en Costa Rica, en una Campaña Continental que nos movilice a nivel global para hacer de esta contienda una nueva batalla victoriosa contra el neoliberalismo.
En el caso de Colombia, cuyo gobierno se ha convertido en la punta de lanza de la penetración estadounidense en Suramérica y que ha sido señalado por su propio pueblo como promotor de la violencia y la corrupción debemos realizar todos los esfuerzos por acentuar la campaña internacional que exhiba la naturaleza autoritaria y criminal de este gobierno y contribuya a aislarlo en la esfera internacional con la finalidad de dificultar aun más la ratificación del TLC, con el fin de que no se pueda aprobar por el Congreso y el Senado de los Estados Unidos.
Nos preparamos también para resistir el Acuerdo de Asociación de la Unión Europea con Centroamérica y la Región Andina. Esta nueva estrategia comercial de la Unión Europa va mas allá de la OMC y es una amenaza igual de grave que los TLCs con EEUU. Esta propuesta de la UE no es más que un recetario polÃtico al servicio de los intereses de las empresas transnacionales europeas, a las cuales se les ofrece nuevos mercados y oportunidades de inversión y la demanda explÃcita para el acceso a los recursos naturales, incluso las reservas energéticas. Empresas europeas vendrán a explotar estos recursos con la ayuda de nuevas reglas de inversión que abren sectores tales como pesca, bosques, minerÃa, todo ello a costa de las comunidades locales y la soberanÃa alimentaria.
PROPUESTAS DE ACCIONES
a) Convertir el Referéndum del TLC en Costa Rica, en una Campaña Continental por el NO al TLC, dado se juega la derrota de la estrategia de tratados bilaterales de los Estados Unidos, proponemos:
- Acompañamiento y difusión en todo el Hemisferio de las denuncias, comunicados y solicitudes que hagan las organizaciones populares costarricenses en el proceso de preparación y participación en el Referéndum
- Crear las condiciones para tener observadores(as) internacionales de los movimientos populares de la región para participar en el Referéndum
b) Garantizar que desde Centroamérica se difundan a nivel continental los estudios de impactos negativos en la aplicación de los TLCs en esta región, que permitan fortalecer la lucha contra el libre comercio que desarrollamos en todo el continente.
c) Apoyar la campaña de denuncias contra el Gobierno de Uribe, para impedir la aprobación del TLC con Colombia. Particularmente poner atención a las Elecciones Nacionales de Octubre de 2007, tratando de enviar observaciones internacionales de los movimientos sociales.
d) Apoyar la Campaña por la No renovación del FAST TRACK que están impulsando las organizaciones en Estados Unidos
e) Desarrollar una campaña contra el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea en Centroamérica y la Región Andina.
f) Continuar el monitoreo de las negociaciones en el ámbito de la OMC que colocan en riesgo la agricultura y la soberanÃa alimentaria, el acceso universal y gratuito a los servicios públicos, el desarrollo industrial de nuestros paÃses y sus posibilidades de integración regional solidaria.
g) Dar continuidad al compromiso de lucha junto a los movimientos sociales globales por la transparencia en las negociaciones y por el descarrilamiento de la OMC.




