10 razones por las que Mi Voto es contra el ALCA, el Libre Comercio y la Deuda Externa

Martes 28 de septiembre de 2004 por Alianza Social Continental 28/9/2004 English Português Campaña Brasilera contra el ALCA/Libre Comercio, la deuda externa y la militarización 1. Mi voto es contra el ALCA y otros acuerdos de “libre comercio”, como el acuerdo Unión Europea-Mercosur, porque están construidos sobre una mentira: el libre comercio es una falacia. No existe ningún bien o servicio comercializado libremente en el mundo de hoy. Los subsidios, los incentivos gubernamentales, los intercambios entre empresas del mismo grupo transnacional, los intercambios entre grupos transnacionales, las diversas prácticas restrictivas de la competencia afectan los precios y distorsionan los mercados. Los tratados de libre comercio significan libertad para las grandes corporaciones y cautiverio para las naciones y los pueblos, sobretodo para los que viven en el empobrecido hemisferio Sur. 2. Mi voto es contra el ALCA y el ‘libre comercio’ porque si este fuera aprobado, los países ya no tendrían más derecho a definir y a administrar su propio proyecto de desarrollo. Estarán vulnerables frente a los intereses y a los planes corporativos de las grandes empresas y bancos, que buscan sobre todas las cosas, maximizar sus lucros y su presencia en los mercados del mundo. Los intereses y los derechos de los pueblos de América Latina y el Caribe estarán subordinados a esta prioridad. Ni siquiera los pueblos de los dos únicos países ricos del continente –Estados Unidos y Canadá – ganarán con el ALCA! Solamente las grandes corporaciones privadas, cuya finalidad está desvinculada a la de las naciones y fijada apenas en sus propietarios y accionistas. 3. Mi voto es contra el ALCA y el ‘libre comercio’ porque una eventual adhesión del gobierno brasilero al ALCA o al acuerdo Unión Europea – MERCOSUR significaría un debilitamiento del Estado frente a las transnacionales, y de la Constitución Federal frente a los intereses corporativos. Significaría, también, la anulación del poder de los gobiernos estaduales y municipales, constituyéndose así, otra territorialidad controlada y administrada desde afuera, no sólo de la región, sino también del País. 4. Mi voto es contra el ALCA y el ‘libre comercio’ porque las elecciones municipales son las que definen los destinos de nuestras ciudades y los acuerdos de ‘libre comercio’ pueden limitar la capacidad de las prefecturas para definir políticas y administrar su territorio. El ALCA los obligará a someter a licitación internacional, las compras gubernamentales que deban hacer. Esto significa quitar empleo e infraestructuras de nuestras ciudades. Significa, también, que ellas serán obligadas a abrir los servicios estratégicos – educación, salud, saneamiento, seguridad, comunicación – que jamás deberían ser entregados a empresas extranjeras! 5. Mi voto es contra la sangría de los presupuestos públicos para pagar las deudas financieras. Por la Ley de Responsabilidad Fiscal, actualmente las prefecturas son obligadas a ajustar sus presupuestos a la prioridad de pagar en primer lugar las deudas financieras, en detrimento del pago de la deuda social de trabajo, vivienda, salud, educación, saneamiento, ambiente saludable, etc. Esa ley es parte de las condicionalidades del FMI. 6. Mi voto es contra los acuerdos marcados por la ideología del “libre comercio”, ya que ellos obligan a los países signatarios a revisar su política de protección ambiental en áreas definidas soberanamente, en función de los intereses de los grupos transnacionales que se esconden detrás de los acuerdos de libre comercio. Al final, esos acuerdos (Alca, Cafta, Unión Europea – Mercosur, OMC y acuerdos bilaterales) crean obligaciones que tiene fuerza de ley y que no respetan la legislación local, estadual, ni nacional. Eso ya está ocurriendo actualmente en México, después de que firmó el TLCAN (Tratado de Libre Comercio entre México, EEUU y Canadá). Algunas empresas extranjeras ya procesaron a los gobiernos en un organismo de arbitraje del Banco Mundial y ganaron, recibiendo indemnizaciones millonarias. 7. Mi voto es contra los acuerdos marcados por la ideología del “libre comercio” porque, siendo el agua y el saneamiento escenciales para la salud y la calidad de vida de las personas, esos acuerdos buscan transformarlos en un gran negocio en manos de empresas transnacionales. ¿Ya has pensado que cada vaso de agua o cada plato que tu lavas va a generar ganancias para empresas que serán transferidas en moneda extranjera hacia el exterior? 8. Mi voto es contra las políticas de ajuste fiscal, contra la prioridad de las deudas financieras y contra los acuerdos de “libre comercio” por que ellos impidem que el País cree e implemente políticas de crecimiento económico con distribución de la renta y las riquezas. Sin políticas de desarrollo no sólo económico, sino social y humano, orientadas prioritariamente hacia la superación de las desigualdades y de las injusticias no será posible combatir el desempleo en el cual vive un gran número de personas en nuestras ciudades. La prioridad hoy, no son las personas y sí el mercado y los así llamados “inversores”. Sólo basta con leer los periódicos y ver la televisión para percibirlo. 9. Mi voto es contra el ALCA y las deudas financieras porque ellas facilitan que el conocimiento creado en el País y los recursos nacionales sean apropiados por grandes empresas extranjeras. A través de la antipatriótica ley de patentes, esto ya ocurre. Pero con la firma del ALCA, Brasil quedará formalmente comprometido a abandonar su soberanía sobre la biodiversidad, los saberes tradicionales y las prácticas autóctonas de producción y consumo. Esto va a afectar aún más seriamente a las comunidades locales y a los municipios y va a aumentar su dependencia del conocimiento y tecnología importados. 10. Mi voto es contra los acuerdos de libre comercio y el ALCA porque ellos promueven una sociedad de consumismo, individualismo y materialismo, donde los ricos se vuelven más ricos y los pobres más pobres. Al final de cuentas, ¿qué queremos? ¿Queremos vivir felices, gozando de relaciones humanas basadas en la solidaridad, la amistad y la convivencia? ¿Queremos preservar y cultivar nuestros valores y nuestras costumbres festivas, en una sociedad más justa? ¿Queremos defender nuestra soberanía y nuestra libertad? ¿ O queremos simplemente ser tratados como consumidores, embrutecidos y anesteciados por la publicidad? El sueño de una sociedad mejor y de una democracia efectivamente participativa se construye desde la comunidad y el municipio. VOLVAMOS ESTE SUEÑO REALIDAD! SIEMBRE ESTAS IDEAS La vida no es un negocio! Soberanía y solidaridad, sí! Libre comercio, no! Mi voto es contra el ALCA, el Libre Comerio y la Deuda Externa! Para saber más: www.jubileubrasil.org.br

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